16 octubre 2012

Entre la sobreprotección y el laizzes faire


Nadie quiere ver que sus hijos sufren. Las dos maneras de proceder más comunes para no verlo y no tener que soportarlo suelen ser la sobreprotección o su contrario, el laizzes faire (dejar que hagan lo que quieran y no entrometernos en absoluto). Hay muchos padres de familia que, por culpa o por miedo de convertirse en “malos padres” – lo mismo ocurre en las otras relaciones donde se juegan los roles de fuerte & débil -,  están dispuestos a darlo literalmente todo al ser amado, sin ser conscientes de que con esto están mermando sus capacidades, su creatividad y sus recursos. Aprender a mantener un equilibrio no es nada fácil pero si nos lo proponemos lo podremos conseguir.

La revista Ser Padres te propone un test para que averigües en qué categoría estás tú:

Te proponen tres alternativas para cada una de las siguientes situaciones (vete pensando en lo que vas a responder...):
 
1. Estás en la piscina con tu hijo de seis años y oyes a los otros niños, incluido su mejor amigo, burlarse de él porque al intentar salvarse de una aguadilla ha hecho un ruido muy raro.
2. Es el primer día de colegio de tu hijo de tres años y cuando te despides de él, llora desconsolado y se agarra frenéticamente de tu pelo.
3. Una amiga de clase invita a tu hija de cuatro años a dormir la noche del viernes en su casa y pasar el sábado con ella. Es la primera vez que va a dormir fuera y tú no conoces demasiado a los padres.
4. La profesora de tu hijo de ocho años les pone cada día una larga lista de cuentas que el niño no consigue hacer bien nunca.
5. Vuestra mascota, un perro con el que tu hijo de cuatro años ha convivido desde que nació, sufre una enfermedad incurable.
6. Tu hija de cinco años se ha enterado en el colegio por una amiga de que los niños no vienen de París.
7. Tu hijo de siete años, que es bajo y delgado para su edad, quiere apuntarse a las clases de judo del cole.  
8. Estás con tu hijo de dos años y medio en la zona de juegos de un parque y él se empeña en montar solito en el tobogán.
9. Cada vez que tu hija de cinco años participa en juegos de azar y pierde (contigo o con otros niños), monta una rabieta y deja de jugar.
10. Tu hijo de cuatro años tiene pánico a las olas, por pequeñas que sean, y se niega rotundamente a meterse en el mar.  
11. Tu hija de diez años se empeña en que la dejes ir al cine a ver una película clasificada para mayores de trece años.
12. Últimamente tu hijo te pide todos los días salir a jugar con otros amigos al parque que hay enfrente de vuestra casa.

Entre la sobreprotección y el laizzes faireSocialTwist Tell-a-Friend

1 Deja un comentario:

guarderia madrid dijo...

la verdad es que vuestro blog nos encanta, siempre teneis unos articulos realmente interesantes sobre el mundo del niño. enhorabuena, de veras