12 noviembre 2010

Aprender jugando: nuevas reglas de ortografía y gramaticales de la R.A.E.

MasterD
Aprender ortografía jugando

Primero echa un vistazo a las normas R.A.E.

NUEVA GRAMÁTICA DE LA R.A.E.
(REAL ACADEMIA ESPAÑOLA)

  • Tilde en los demostrativos “este, ese, aquel, etc.”
Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden ser pronombres (cuando funcionan en lugar de un sustantivo):
Mi habitación es aquella.
Con esos vas a tener problemas.

También pueden ser adjetivos (cuando modifican a un sustantivo):
Guarda las pinturas en aquel cajón.
Los niños estos siempre están molestando.

En cualquier caso, se trata de palabras que no deben llevar tilde según las reglas de acentuación gráfica del español: aquel es una palabra aguda terminada en consonante distinta de -n o -s y los demás demostrativos (este, esta, ese, esa, esos, aquellos, etc.) son palabras llanas terminadas en vocal o en -s.

Solamente cuando en un enunciado concreto el demostrativo pueda interpretarse como pronombre o como adjetivo, de manera que el sentido resulte ambiguo, llevará tilde diacrítica en su uso pronominal:
¿Dónde encontraron esos documentos secretos?
(Sin tilde, esos se interpreta como adjetivo que modifica al sustantivo documentos; el sujeto de la oración no está expreso).

¿Dónde encontraron ésos documentos secretos?
(Con tilde, ésos se interpreta como pronombre en función de sujeto de la oración: ‘esos individuos, esas personas’).

Los demostrativos esto, eso y aquello son formas neutras que únicamente pueden funcionar como pronombres, por lo que nunca se escriben con tilde:
Aquello que pasó acabó con nuestra amistad.
¿Quién ha dicho eso?

Los pronombres demostrativos no deben tildarse cuando no exista riesgo de ambigüedad en su interpretación.
  • Tilde en “solo”
La palabra solo puede ser un adjetivo:
Está cansado de estar tan solo.
La casa tiene un solo cuarto de baño.

Y también puede ser un adverbio:
Eva solo lee el periódico.
Tan solo quiero hablar contigo.

Independientemente de su función, al tratarse de una palabra llana terminada en vocal debe escribirse sin tilde, según determinan las reglas generales de acentuación gráfica del español.

Solamente cuando en un enunciado concreto la palabra solo pueda entenderse como adverbio y como adjetivo, de manera que el sentido resulte ambiguo, llevará tilde diacrítica en su uso adverbial:
Trabaja solo en este proyecto.
(Sin tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘sin compañía’).

Trabaja sólo en este proyecto.
(Con tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’).

El adverbio “solo” no debe tildarse cuando no exista riesgo de ambigüedad en su interpretación.
  • Tilde en las mayúsculas
Las letras mayúsculas deben escribirse con tilde si les corresponde llevarla según las reglas de acentuación gráfica del español, tanto si se trata de palabras escritas en su totalidad con mayúsculas como si se trata únicamente de la mayúscula inicial:
Su hijo se llama Ángel.
ADMINISTRACIÓN
ATENCIÓN, POR FAVOR.

La Real Academia Española nunca ha establecido una norma en sentido contrario. La acentuación gráfica de las letras mayúsculas no es opcional, sino obligatoria, y afecta a cualquier tipo de texto. Las únicas mayúsculas que no se acentúan son las que forman parte de las siglas; así, CIA (sigla del inglés Central Intelligence Agency) no lleva tilde, aunque el hiato entre la vocal cerrada tónica y la vocal abierta átona exigiría, según las reglas de acentuación, tildar la i.
  • Tilde en “adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién”
Las palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, cuánto, dónde, qué y quién son tónicas y se escriben con tilde diacrítica cuando tienen sentido interrogativo o exclamativo. Estas palabras, por sí solas o precedidas de alguna preposición, introducen oraciones interrogativas o exclamativas directas:
¿Adónde quieres ir?
¡Cómo ha crecido este niño!
¿Cuántos han venido?
¡Cuán bello es este paisaje!
¿De quién es esto?
¡Con qué seriedad trabaja!
¿Hasta cuándo os quedáis?

También introduce oraciones interrogativas o exclamativas indirectas, integradas en otros enunciados:
No te imaginas cómo ha cambiado todo.
Le explicó cuáles eran sus razones.
La nota indica cuándo tienen que volver.
Voy a preguntar por dónde se va al castillo.
Ya verás qué bien lo pasamos.
No sé quién va a venir.

Además, pueden funcionar como sustantivos:
En este trabajo lo importante no es el qué, sino el cuánto.
Ahora queda decidir el cómo y el cuándo de la intervención.

Sin embargo, cuando estas mismas palabras funcionan como adverbios o pronombres relativos o, en el caso de algunas de ellas, también como conjunciones, son átonas (salvo el relativo cual, que es tónico cuando va precedido de artículo) y se escriben sin tilde:
¿Estás buscando un lugar donde dormir?
Ha visto a quien tú sabes.
Esta es la razón por la cual no pienso participar.
Cuando llegue ella, empezamos.
El jefe, que ayer no vino, sale de viaje mañana.
No dijo que estuviese en paro.
¡Que aproveche!

[Más información en el Diccionario panhispánico de dudas, s/v adonde, adónde, como, cómo, cual, cuál, cuan, cuán, cuando, cuándo, cuanto, cuánto, donde, dónde, que, qué, quien y quién].
  • Porqué / porque / por qué / por que
a) Porqué
Es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, y se escribe con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal. Puesto que se trata de un sustantivo, se usa normalmente precedido de artículo u otro determinante:
No comprendo el porqué de tu actitud [= la razón de tu actitud].
Todo tiene su porqué [= su causa o su motivo].

Como otros sustantivos, tiene plural:
Hay que averiguar los porqués de este cambio de actitud.

b) por qué
Se trata de la secuencia formada por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué (palabra tónica que se escribe con tilde diacrítica para distinguirla del relativo y de la conjunción que). Introduce oraciones interrogativas y exclamativas directas e indirectas:
¿Por qué no viniste ayer a la fiesta?
No comprendo por qué te pones así.
¡Por qué calles más bonitas pasamos!

Obsérvese que, a diferencia del sustantivo porqué, la secuencia por qué no puede sustituirse por términos como razón, causa o motivo.

c) porque
Se trata de una conjunción átona, razón por la que se escribe sin tilde. Puede usarse con dos valores: Como conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas que expresan causa, caso en que puede sustituirse por locuciones de valor asimismo causal como puesto que o ya que:
No fui a la fiesta porque no tenía ganas [= ya que no tenía ganas].
La ocupación no es total, porque quedan todavía plazas libres [= puesto que quedan todavía plazas libres].

También se emplea como encabezamiento de las respuestas a las preguntas introducidas por la secuencia por qué:
—¿Por qué no viniste?
—Porque no tenía ganas.

Cuando tiene sentido causal, es incorrecta su escritura en dos palabras. Como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que:
Hice cuanto pude porque no terminara así [= para que no terminara así].

En este caso, se admite también la grafía en dos palabras (pero se prefiere la escritura en una sola):
Hice cuanto pude por que no terminara así.

d) por que
Puede tratarse de una de las siguientes secuencias: La preposición por + el pronombre relativo que. En este caso es más corriente usar el relativo con artículo antepuesto (el que, la que, etc.):
Este es el motivo por (el) que te llamé.
Los premios por (los) que competían no resultaban muy atractivos.
No sabemos la verdadera razón por (la) que dijo eso.

La preposición por + la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que:
Al final optaron por que no se presentase.
Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto.
Nos confesó su preocupación por que los niños pudieran enfermar.

[Véase el Diccionario panhispánico de dudas, s/v porque y porqué].
  • Mayúscula o minúscula en los meses, los días de la semana y las estaciones del año
Salvo que la mayúscula venga exigida por la puntuación (a comienzo de texto o después de punto), los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año se escriben en español con minúscula inicial:
Nació el pasado martes, 22 de noviembre.
En Caracas, a 6 de mayo de 2005.
Esta primavera ha llovido mucho.

Solo se inician con mayúscula cuando forman parte de nombres que exigen la escritura de sus componentes con mayúscula inicial, como ocurre con los nombres de festividades, fechas o acontecimientos históricos, vías urbanas, edificios, etc.: Viernes Santo, Primavera de Praga, plaza del Dos de Mayo, Hospital Doce de Octubre.
  • Ortografía de los signos de interrogación y exclamación
A diferencia de lo que ocurre en otras lenguas, los signos de interrogación y exclamación son signos dobles en español, como los paréntesis o los corchetes. Por tanto, es incorrecto prescindir del signo de apertura en los enunciados interrogativos o exclamativos:
¿Quién le ha llamado? (no Quién le ha llamado?).
¡Qué prisa tienes! (no Qué prisa tienes!).

Por otra parte, después del signo de cierre de interrogación o exclamación se puede escribir cualquier signo de puntuación salvo el punto:
¡Ah!, olvidaba darte esto.
¿Han terminado ya de preparar la mesa? —¿Qué vamos a comer? —preguntó.

Cuando los signos de cierre (? !) constituyen el final del enunciado, la palabra que sigue se escribe con mayúscula inicial.
¿Dónde está el restaurante? Olvidé mirarlo en la guía.
¡Qué frío! Coge el abrigo y la bufanda.

[Más información en el Diccionario panhispánico de dudas, s/v interrogación y exclamación (signos de)].
  • Leísmo, laísmo, loísmo
Para usar adecuadamente los pronombres átonos de 3.ª persona lo(s), la(s), le(s) según la norma culta del español general, debe tenerse en cuenta, en primer lugar, la función sintáctica que desempeña el pronombre y, en segundo lugar, el género y el número gramatical de la palabra a la que se refiere. En el siguiente cuadro se muestra la distribución de formas y funciones de estos pronombres:
Singular
Plural
3.ª pers.

Complemento directo
masculino: lo, los (también le, cuando el referente es un hombre)

femenino la, las

neutro lo

Complemento indirecto le (o “se” ante otro pron. átono) les (o “se” ante otro pron. átono)

En el esbozo de una nueva gramática de la lengua española (RAE, 1973), se condena el leísmo referido a cosa, pero se permite el referido a persona masculina singular. El leísmo plural siempre ha sido censurado por la Academia, ya que su baja incidencia desde los textos castellanos más antiguos atestigua que tampoco lo ha sancionado nunca mayoritariamente el uso de los hablantes cultos.

A continuación se expone de forma sucinta la norma que rige el empleo de estos pronombres: Cuando el pronombre desempeña la función de complemento directo, deben usarse las formas lo, los para el masculino (singular y plural, respectivamente) y la, las para el femenino (singular y plural, respectivamente):

¿Has visto a Juan?
Sí, lo vi ayer.
¿Has visto a Juan y a los niños?
Sí, los he visto en el parque.
Compré la medicina y se la di sin que nadie me viera.
¿Has recogido a las niñas?
Sí, las recogí antes de ir al taller.

[Dada la gran extensión en el uso de los hablantes cultos de ciertas zonas de España de la forma le cuando el referente es un hombre, se admite, únicamente para el masculino singular, el uso de le en función de complemento directo de persona: ¿Has visto a Jorge? Sí, le vi ayer en el parque].

Cuando el pronombre desempeña la función de complemento indirecto, deben usarse las formas le, les (singular y plural, respectivamente), cualquiera que sea el género de la palabra a la que se refiera:

Le pedí disculpas a mi madre.
Le dije a su hermana que viniera.
Les di un regalo a los niños.

A pesar de la aparente simplicidad del sistema, existen casos excepcionales o aparentemente excepcionales dentro de la norma, así como una enorme variedad en cuanto a los usos efectivos en las distintas zonas hispanohablantes. Si se desea información pormenorizada, pueden consultarse los artículos LEÍSMO, LAÍSMO y LOÍSMO del Diccionario panhispánico de dudas, así como las entradas dedicadas a verbos que plantean problemas a los hablantes en cuanto a la selección de los pronombres átonos de tercera persona (avisar, ayudar, curar, disparar, escribir, llamar, molestar, obedecer, pegar, saludar, etc.).
  • Sobre todo/Sobretodo y otros errores comunes.
- “Sobre todo” se escribe casi siempre así; “sobretodo” casi nunca, ya que se trata de una prenda de vestir, exactamente un abrigo.

- “mayas” por “Mayas” de la misma manera que se dice “españoles” no “Españoles”. Aplicar a todos los gentilicios.

- Concienciar y concientizar deben aceptarse ambas

- ‘Asimismo’, ‘así mismo’, ‘a sí mismo’. Asimismo (en una sola palabra) equivale a también o además: “La FAO subrayó asimismo que el alza de los precios del petróleo estimuló los precios de los cultivos agrícolas” (‘La FAO subrayó además…’) [El Comercio (Ecuador), 7-11-2007] Nótese que asimismo no lleva tilde cuando se escribe en una sola palabra. ¿Podríamos escribirlo en dos palabras con este mismo significado? Podemos, pero más bien es indicio de escasa pericia en la redacción. Como regla general, cuando tenemos la opción entre escribir junto o separado, es preferible escribir junto. Así mismo (en dos palabras) podemos parafrasearlo por de esa misma manera: “—Vente así mismo, que tengo la solución” (‘Vente de esa misma manera’) [Nicolás Soto: Gris de tiempo gris, acceso 7-11-2007] Además se puede eliminar mismo sin que cambie el sentido: “Vente así, que tengo la solución”. A sí mismo (en tres palabras) tiene significado reflexivo, es decir, indica una acción que el sujeto realiza sobre sí mismo (en lugar de sobre otra persona o cosa): “Comenzó a decirse a sí mismo que esto era una cosa muy seria” [Salvador de Madariaga: El corazón de piedra verde] En lenguaje coloquial se puede sustituir por a él mismo (pero solo en el lenguaje coloquial). En este tercer caso, mismo puede cambiar de género para referirse, por ejemplo, a una mujer (a sí misma), lo que no es posible con las dos expresiones anteriores: “Ella comenzó a decirse a sí misma que esto era una cosa muy seria”.

Más información

- Sinfín / Sin fin. Sinfín. ‘Infinidad’: «Su cabeza zumba con un millón de voces, repitiendo un sinfín de acusaciones» (Santiago Sueño [P. Rico 1996]). Es sustantivo masculino y se escribe siempre en una sola palabra. No debe confundirse con la locución adjetiva sin fin, escrita en dos palabras, que significa ‘innumerable’ o ‘ilimitado’: «Ciudad de oportunidades sin fin, de nuevos ricos, de ostentación y boato» (Britton Siglo [Pan. 1995]); «En ese desierto sin fin me veía sentado en una pequeña silla de oro» (RBastos Vigilia [Par. 1992]); y, dicho de una correa, una cadena o una cinta, ‘que puede girar continuamente’: «Una actividad perfectamente graduada en una bicicleta ergométrica, en una cinta sin fin o en cualquier otro tipo de ergómetro» (Marcos Salud [Esp. 1989]).

- Más / mas. “Más”, prácticamente se acentúa casi siempre. “Mas” sin acento solo se escribe cuando es una conjunción adversativa equivalente a “pero”: «No podía dejar de temblar, mas no era de miedo» (Jodorowsky Danza [Chile 2001]). Su uso es hoy literario y arcaizante. Es palabra átona, por lo que debe escribirse sin tilde, a diferencia del adverbio, el adjetivo, el sustantivo y la conjunción copulativa más.

- Otras minucias que no son estrictas:
11ºC, en lugar de 11º C
Año 1352 en lugar de año 1.352
a.m. en lugar de am. y p.m. en lugar de pm.
d.C. en lugar de DC ó dC y a.C. en lugar de aC
m en lugar de m., mts. o cualquier otra forma de metros
Km en lugar de km., o cualquier otra forma de metros
h en lugar de h. y horas
s.V por s. V, siglo quinto (y similares)
Rainer W. Khune por Rainer W Khune
Latinoamérica por latinoamérica y similares
St por St.
m² en lugar de m

A partir de ahora, cuando veamos escrito "guion", "truhan" o "cuórum", seguro que habrá algo que nos chirríe, sin embargo dentro de poco esa será su grafía correcta. Las veintidós Academia de la Lengua han elaborado una nueva edición de la Ortografía que entre otras reformas recoge que los latinismos y las locuciones latinas serán tratados como extranjerismos puros y duros y, en aquellos casos que no se hayan adaptado a las normas ortográficas del español, se escribirán en cursiva y sin tilde: "ex cathedra", "casus belli", "deus ex machina".

Entre las novedades, decimos adiós a la "i griega" que ahora se llamará "ye", en América deberán dejar de llamar "be alta" y "be baja" a la "b" y la "v", y la cojunción "o" pierde su tilde cuando va entre cifras. El prefijo "ex" se unirá ahora a la palabra que sigue, de esta manera escribiremos "exministro", "exnovio", y no "ex ministro" o "ex novio".

El objetivo era simplificar la escritura y para ello los académicos han decidido que algunas palabras como guion, truhan, solo o los los pronombres demostrativos pierdan su tilde incluso cuando puedan llegar a confusión "voy solo al cine" o "llega esta tarde". Sin embargo, afirma Salvador Gutiérrez, director de la obra "pero no se condena su uso si alguien quiere utilizar la tilde".

El texto básico de la nueva "Ortografía de la lengua española", una de las grandes obras de referencia de los hispanohablantes, ha sido aprobado esta semana por la Comisión Interacadémica de la asociación que agrupa a estas instituciones, y su contenido no será definitivo hasta que lo ratifiquen los máximos responsables académicos el próximo día 28 en Guadalajara (México). La obra contará con más de 800 páginas y que Espasa publicará antes de Navidades. "Previsiblemente no habrá cambios", afirmaba hoy Gutiérrez

La Ortografía es un material altamente sensible y cualquier reforma puede "ser problemática".

Adiós a la "Ch" y a la "Ll"

Las Academias de la Lengua Española lo saben de sobra y han procurado ser prudentes en los cambios, ya que se trata de normas y reglas aprendidas en la niñez "con gran esfuerzo", de tal manera que si una palabra "pasa a escribirse sin tilde o con ella, es como si nos arrancaran algo propio de nosotros mismos", subraya Gutiérrez.

Pues, si de tildes va la cosa, en la nueva edición se eliminan en aquellos monosílabos con diptongo ortográfico. La Ortografía de 1999 permitía escribir con acento gráfico o sin él determinados monosílabos, ya que, según los países de que se trate, se pronuncian como hiatos o como diptongos.

Así, se dejaba escribir "guion-guión", "hui-huí", "riais-riáis", "Sion-Sión", "truhan-truhán", "fio-fió", "crie-crié" o "Ruan-Ruán".

A partir de ahora, este tipo de monosílabos deberán escribirse "siempre sin tilde", tanto si se pronuncian como hiatos, como sucede en España, o como diptongos: "guion", "hui", "riais", "Sion", "truhan"..., etc.

La "ch" y la "ll" dejan definitivamente de ser letras del alfabeto y se quedan en dígrafos (en la edición de 2001 del Diccionario ya no figuraban como letras independientes), y hay más novedades relacionadas con el alfabeto.

Y es que la denominación de las letras no es la misma en unos países y en otros. Así, la "b" se llama "be alta", "be larga" y "be"; la "v" es, según los países, "be baja" "be corta" o "uve"; a la "uve doble" le dicen también "ve doble" o "doble ve"; la "y" se denomina "i griega" o "ye", y a la "z", le dicen "zeta", "ceta", "ceda" o "zeda".

Las 22 Academias quieren que "haya una denominación única", y estas letras deberán denominarse "be" para "b", "uve" para "v", "doble uve" para "w", "ye" para la "y", y "ceta" para la "z".

¿Más dudas respecto a este listado?
Aquí tienes más información.

Para jugar aprendiendo ortografía entra en MasterD (para niños de 8 a 12 años).

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