10 febrero 2010

Danza contemporánea para bebés


Os pego una entrevista a Omar Meza en la sede de Da.Te Danza en Churriana (Granada), creador de espectáculos de danza para bebés de 0 a 3 años, algo único en su especie.

O.M.- Yo trabajo en una escuela infantil. Se me propone trabajar con un grupo de cinco niñas de entre siete meses a un año. Mi objetivo iba a ser el trabajo y fomento de la comunicación no verbal. Descubrí que de pronto las niñas tenían más y mejor comunicación. Las niñas que eran introvertidas empiezan a comunicarse con más facilidad. Hemos potenciado su autoestima que es uno de los puntos que siempre toco. Además, el aparato psicomotor, su cuerpo, empieza a desarrollarse de una manera más fuerte. A partir de aquí, se ampliaba todo. Trabajamos psicomotricidad, lateralidad, fuerza, potencia, tono muscular, articulación, desarticulación, espacio… Cuando nos damos cuenta, las niñas tienen un potencial enorme. Cuando las niñas llegaban a sus casas los padres veían todo ese proceso: una niña más relajada, más tranquila, y a la vez más despierto el que era más tímido.

P. -¿Cuándo pasamos de dar clase a crear obras para bebés?
O.M.-Casi podemos decir que la idea me surge en Sabadell. Eulalia Rivera, del festival -El mas petit de tots- En una conversación le comento que estoy trabajando con los nenes como mera anécdota. Pero Eulalia me propone que haga un espectáculo para bebés. Se me propone crear el primero que es -Mua Mua- . Empiezo a trabajar en todo el proceso de investigación, puramente intuitivo, sin saber cómo se puede crear un espectáculo para bebés. Buscando apoyos de pedagogos… Trabajamos mucho con la improvisación, y el trabajo que yo hacía se basaba mucho en las primeras herramientas, ¿cómo se afianza un bebé a objetos? Un bebé tiende a refugiarse mucho en un objeto. Una tela, un osito… y de ahí parte -Mua Mua- No olvidemos que cuando un bebé nace está inmerso en un proceso de investigación alucinante. Hasta el momento no se ha creado otro espectáculo como -Mua Mua- sencillo, y acogido. Es un espectáculo realmente para bebés. Al pasarlo por las escuelas infantiles los niños se quedaban en los capazos quietos mirándonos. El bebé permanece atento y empieza a tener una sinergia espectacular con la danza. Es sin duda uno de los grandes logros en este campo.

P-¿Un hallazgo que se convierte en un boom?
O.M. -Tondo Redondo. Mucho más sofisticado. Con un nivel estético mucho más alto. Pero al igual que con Mua Mua, conseguimos comunicar con niños de meses. Pero en el avance del trabajo descubro que Mua Mua es una novedad para todo el mundo. En Fetem van todos los programadores y salen alucinados por la conexión que tiene con los bebés. De ahí nace el boom de los espectáculos para bebés.

P-Un paso más en la investigación…
O.M.-Nace Tondo Redondo. Un encargo del teatro Testoni Ratzi de Bolonia. Vieron el espectáculo de Mua Mua. Proponen hacer Tondo Redondo para su segundo festival. Se nos propone que hagamos la coproducción con ellos. Tondo en italiano y redondo en castellano. Habla de una madre embarazada, sus bonitas experiencias, sus emociones positivas… Tondo Redondo nos abre unas puertas infinitas para el mundo de la infancia pero sobre todo de los bebés. En Bolonia había muchos especialistas de teatro para bebés (en Europa si se ha hecho) y nos dijeron que esta obra tiene un nivel fantástico para trabajar con bebés. Respeta a un tiempo los valores artísticos de toda creación pero no desprecia las limitaciones y el lenguaje propio infantil. Es uno de nuestros espectáculos más internacionales. Ha abierto puertas por muchísimos sitios, europeos y extracomunitarios.

P-¿Cómo se plantea el siguiente paso en la investigación?
O.M.-Lo que me ocurre a nivel interior es que me doy cuenta de que cuanto más aprendo menos se. Y me pregunto ¿cómo quiero yo mi siguiente obra? Tenemos Oh Mar! Que no es creación mía sino de Celia (Da.Te Danza) que encuentra mucho apoyo en mí y en el conocimiento que hemos generado con Mua Mua y Tondo Redondo. Pero no es una composición mía. Yo soy el intérprete en este caso. Celia se ha empapado de esa experiencia y logra hacer un trabajo muy respetable también.

P-Se trata de una responsabilidad enorme. Educar a través del arte.
O.M-Digamos educarle pero sobre todo ofrecerles arte. Para mí el niño es un espectador. Me da igual que tenga cincuenta años, noventa, cien, treinta, quince o uno. Para mí es nuestro público y como tal se debe de respetar. Ya la parte educativa pues claro que viene implícita. El niño o la niña van al teatro pero no lo hacen por decisión libre sino que generalmente van mediatizados por la agenda escolar o los padres. A veces confundimos el gusto de la infancia con el del adulto. Es una confusión muy grande. Es difícil separarte de tu visión de adulto. ¿Qué siente el pequeño en una obra? He visto hace poco una obra dificilísima para mí. Sin embargo los niños estaban con la boca abierta. Quiero saber cómo entiende un niño lo conceptual y cómo lo hace el adulto. Me hago mil preguntas.

P-¿Cuál es la mejor forma de trabajar con bebés?
O.M.-Tenemos que trabajar con la emoción. Me imagino un adulto que se encuentra reflejado Signos de Arena. Seguro que de alguna manera ha vivido la agresión. Se crea un lazo de conexión con la obra. Hay una manera de conectar con ellos y de contar algo en general. Me gusta que mis historias vayan de lo particular a lo general. Con los bebés creo que pasa igual. Tienes que partir de una emoción, de algo vivido. Si no, ¿de qué le vas a hablar a un bebé? ¿De la guerra? Un bebé es un ser sensible que siente todo lo que pasa a su alrededor. ¿Cómo hacer para que el bebé entre en comunión con el espectáculo? Tendremos que irnos a las emociones primarias. Hay que conectar con las cosas que le interesan. Que son muchas. Si ves por ejemplo un bebé tocando una bolsa está en un proceso de investigación alucinante: está viendo de qué color es, cómo huele, qué costuras tiene, cómo está hecho…

P-¿Cuál es el futuro de tu investigación en la relación danza-bebé?
O.M-Quiero seguir investigando más porque me parece un mundo fantástico. Sin perder de lado la intención de lo que estamos haciendo. El artista no puede pensar que estamos haciendo una obra para bebés y dando la vuelta al mundo y soy el mejor… El arte tiene que tener un compromiso. Es un proceso de investigación que es muy interesante y a la vez muy complejo.

P-¿Cómo reaccionan los padres y los colegios…?
O.M-Yo creo que cada vez mejor. Una vez me pasó algo imborrable en Sabadell: Estábamos viendo un espectáculo para bebés, un espectáculo que antes os decía que era complicado para mí conceptualmente pero los niños estaban encantados. Allí pude ver una cosa horrible. De pronto salta una madre pidiendo una hoja de reclamación, después la siguieron siete más. Alguna de ellas hacía un comentario que decía –es que mis niños han venido a ver Navidad- o sea no sabían ni lo que iban a ver. Eso me parece una falta de responsabilidad por parte de los padres. Van a ver una obra de arte. Otra madre que había allí les dijo -¿por qué no se han ido al Corte Inglés?- Y tenía razón porque estábamos en el teatro. Son pequeñas cosas que la gente todavía tiene que aprender. Por otro lado yo creo que hay muchísima más que realmente valora lo que hacemos y lo bueno que tiene para sus hijos. Hay muchísimos bebés en nuestras representaciones y muchísimos padres con inquietudes. Hacen cola, si les dices vamos a colocarnos así porque no hay mucho espacio para que los niños estén tranquilos y tal… y lo hacen todo perfectamente sin preguntar, sin dudar, sin protestar.

P-Hablábamos del valor psicológico de esta iniciativa ¿Cómo se comportan los bebés en una actuación?
O.M-Partimos de esto: un bebé no va al teatro, le llevan. A lo mejor está malo ese día. No ha dormido bien. Ha pasado muchas veces. Cuando a uno le duele la cabeza y tiene que ir al teatro dice –oye creo que no voy a ir-. Y no vas. Tú lo decides. El nene no lo decide. Y ves allí a la madre dándole la golosina el bocadillo… y yo digo –es que viene al teatro. Tiene que venir comido, cambiado, lavado…- está entrando a un teatro. No es una cancha de fútbol donde vas a disfrutar de otra manera. Aquí también vas a disfrutar pero vas a recibir de otra manera, que es un acto de comunión. El arte es comunicación con el público, y del público con los actores. Si el público da el actor o el bailarín van a dar a tope. A veces pasa que los bebés lloran pero yo me he percatado como intérprete, que tengo que saber lo que estoy haciendo. Estoy en escena. El primer día que me puse en escena y ver que los niños lloraban pasé miedo (sonríe) me temblaban las piernas ¿ahora qué hago? ¿Es que he hecho algún mal gesto? ¿Qué? Me culpaba. Cambiaba los movimientos, lo haces más lento y nada siguen llorando y claro me percaté de que lo que no estaba haciendo era mi trabajo. Me estaba ocupando de lo que está pasando con los niños y ellos no quieren eso. El público adulto me impone el mismo respeto pero yo salgo y bailo. No estoy pensando en si va a llorar o si me va a silbar. Con los niños hay que hacer igual, hay que salir a escena y enamorarlos.

P-Personas con otras capacidades ¿Os habéis planteado el trabajo con niños con deficiencias?
O.M-Ahora mismo hemos estado trabajando con ellos. He trabajado en una escuela con niños que tenían problemas. Me llegó sin avisar. Había de todo tipo: tenemos niños que son autistas, disléxicos, otros con otros problemas… Me proponen que haga un curso para discapacitados. Recibo ayuda de un psicólogo para preparar el curso. Al elaborarlo descubro que es exactamente lo mismo que me ocurre con los niños de mi clase. No trabajo danza técnica sino creatividad, autoestima, y potencia emocional. Yo no tengo herramientas de psicología pero me he dado cuenta que con este curso se puede hacer. Me facilitan un informe con el perfil psicológico de cada uno y empiezo a trabajar.

P-Has de sentirte muy orgulloso…
O.M.-Todas las herramientas que he usado son inventadas. No las he sacado de ningún sitio. Me encuentro niños que tienen una movilidad reducida y que al final del curso está haciendo masajes, está haciendo movimientos que comunican… es precioso. Hubo un niño que yo lo observaba en un columpio y se ponía de pie y se sentaba en el columpio con una facilidad… una capacidad y una potencia alucinante. Desde el aula lo veía en el patio. Para la segunda clase me lo traje –Omar, ese niño tiene muchos problemas. No es comunicativo. De pronto se puede poner a gritar y no se le puede tocar porque entonces empieza a gritar y es imposible tocarlo.- me propongo ver qué se puede hacer. El niño hace parte de los ejercicios. Y después hace la pelota. Y cuando lo abrazo se deja abrazar sin problema, de pronto el niño viene a sentarse en mis piernas. Empezamos a estudiar su potencia muscular, sus articulaciones, flexibilidad… Lo más interesante es el último día: se me olvida hacerle un ejercicio de relajación con la pelota. Termino con todo el mundo y no se lo había hecho a él. Empieza a mirarme con la pelota cogida y yo me asusto ¿qué voy a hacer y si se me pone mal? Caigo en la cuenta de que no le había hecho el ejercicio y le cojo –perdóname que no me haya dado cuenta, venga que lo vamos a hacer ahora- Eso era lo que quería. Hacemos el ejercicio y se marcha tan contento. Todos salieron con una luz en la cara. Fue una experiencia maravillosa y para mí es la función social del arte.

P-Tu trabajo tiene siempre un trasfondo social…
O.M.-Es lo que quiero conseguir con mi trabajo. Comunicar. Si lo logro hacer en mis clases eso es lo que quiero hacer con mi trabajo artístico. No quiero un arte solamente estético, una cosa bonita que no dice nada. Quiero hacerlo algo más emotivo y sensible. Una herramienta para comunicar. Y eso es lo que quiero hacer también con los niños. Quiero tratarlos como espectadores.

Los cursos que imparte Omar pueden tener duración desde una semana, también varía porque puede trabajar con los niños directamente, o impartir el curso a la maestra, ha dado cursos en la cárcel… le avala una amplia experiencia no ya solo como artista creador sino también como pedagogo. Da.Te Danza se configura así, no solo bajo la simple definición de compañía de danza contemporánea de ámbito internacional. Es mucho más. Es un estudio de la danza. En Da.Te Danza se crean coreografías, trabajan bailarines. Cierto. Pero también se investigan nuevas líneas, nuevos trazos, se estudia la danza, cómo llega al público, los bebés, las personas con otras capacidades. Y lo más importante: Se compromete ese arte. Se da un mensaje a través de esas metáforas en movimiento. Hay un concepto universal de la danza. Universal porque se crea, se distribuye, se estudia, se forma…y universal porque se lleva a todo el mundo sin importar distancias, a todo el mundo sin importar la edad y a todo el mundo sin importar barreras o deficiencias. Porque para Da.Te Danza, todo el mundo cabe en un mensaje particular que es general cuando conecta con todos.

Les remito al titular con que abríamos la sección. Omar es de los que piensan que la danza está grabada a fuego en el ser humano. Es connatural a la propia persona, desde el mismo instante en que vemos la luz. No importan la edad, las deficiencias… danzar es una forma de hablar, de emitir un mensaje; y todos tenemos algo que decir.

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Fuente: http://www.juannavidad.com/dinamizacionescolar/ladanzaorientadaalosbebes.htm

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