16 noviembre 2009

Cuento de navidad, Charles Dickens

Se han realizado innumerables (o al menos muchas) versiones para cine del famoso y entrañable cuento de Charles Dickens. Esta versión, dirigida por Jimmy T. Murakami, conserva el argumento con el que todo el mundo está familiarizado y, al mismo tiempo, desarrolla las relaciones entre los maravillosos personajes creados por el autor inglés. Añadiendo nuevos protagonistas y ampliando el drama y el humor de la historia se ha creado una película que resultará tan entretenida para los niños como para los adultos. Su estilo sostiene el concepto clásico de la historia pero con momentos visuales que casi parecen pinturas en movimiento y con sorprendentes secuencias fantásticas.

La acción se sitúa en 1857. El famoso escritor Charles Dickens llega al Grand Hotel de Boston, en pleno invierno, para dirigir unas palabras a una sala repleta. A medida que se sumerge en su "historia de fantasmas", una mujer del público chilla por la inesperada aparición de un ratón. Esto facilita a Dickens la introducción a su narrativa.

Sin que apenas se note, el ratón real se convierte en un ratón animado y el fondo se transforma en las calles del Londres victoriano. Dickens explica cómo el pequeño ratón Gabriel lleva, con sus acciones, una tenue luz de esperanza a la evidente y dramática diferencia entre ricos y pobres. El día de Nochebuena, Gabriel regresa al Hospital de Beneficencia donde los niños enfermos le dan la bienvenida. Belle, que trabaja allí, le lleva a que conozca a Tiny Tim, que se esfuerza a andar con una muleta.

El Dr Lambert está preocupado por la creciente deuda del hospital y aunque Belle intenta tranquilizarle, los alguaciles se llevan al Doctor a la cárcel. Gabriel observa desesperado como el Dr Lambert es arrastrado por los guardias. Belle se queda muy angustiada ante la responsabilidad de sacar adelante el hospital. Se queda aún más asustada cuando se entera de que las deudas del centro han estado transferidas hace poco a Scrooge & Marley.

Bob Cratchit es el humilde y muy explotado administrativo de Ebeneezer Scrooge. El sufrido trabajador es quien recoje la carta que Belle escribe a Scrooge. Gabriel va con ella y consigue meterse en el despacho de Scrooge, sin que nadie le vea excepto los ojos del retrato de Marley, que parecen seguir al pequeño ratón a todas partes. Scrooge llega al despacho poco después de que haya dado a Old Joe (Viejo Joe) una lista con los nombres de los desahuciados de los barrios pobres de Londres. Fred, sobrino de Scrooge, aparece para desearle a su tío unas felices Navidades e invitarle a la comida del día siguiente.

Previsiblemente, Scrooge le rechaza. Mientras, el avaro personaje maltrata a Bob Cratchit hasta muy tarde aunque por fin le deja marcharse a su casa con su familia. Bob está decidido a pasar con ella las mejores Navidades de su vida, a pesar del escaso dinero y los ataques de tos de Tiny Tim.

Gabriel se esfuerza en llevar repetidas veces la atención de Scrooge a la carta de Belle que se ha caído al suelo, pero cada vez algo conspira en alejar la atención de Scrooge a otra cosa. De repente hay una luz mortecina. Scrooge se asusta al ver una figura que surge de la ventana en harapos y cadenas: no es otro que el fantasma de Jacob Marley, su socio, que murió hace 7 años.

El fantasma le dice a Scrooge que está condenado por haber amasado tanto dinero, pero le dice que aún tiene una oportunidad de salvarse y escapar de una eternidad de desesperación. Le informa de que será perseguido por tres espíritus, uno después del otro. Scrooge está solo y nervioso cuando se le presentan dos señores que recogen para los pobres. Se sorprenden de la indiferencia de Scrooge y su insistencia en que ya paga suficientes impuestos para financiar asilos.

Scrooge vuelve a casa seguido de cerca por Gabriel. Después de una solitaria cena, Scrooge se va a la cama y se queda dormido. Poco después le despierta el Fantasma de Pasadas Navidades, cuya forma cambia alternativamente de una vieja a un niño. Lleva a Scrooge –con Gabriel en el bolsillo— por la ventana cerrada hacia el campo que Scrooge recuerda de su niñez.

Se ve cuando era niño con su hermana Fan, que presenta al joven Ebeneezer a su amiga Belle. Scrooge se queda prendado inmediatamente. Su padre le manda como aprendiz de Fezziwig, de Notting Hill, un hombre alegre que disfruta la vida, particularmente la Navidad. Al viejo Scrooge se le recuerdan los días felices, cuando el trabajo era un placer, no una carga.

El tiempo pasa y vemos al joven Scrooge convertirse en el único heredero de su padre. A Fan no le deja nada porque el padre nunca aceptó su matrimonio, y el joven Scrooge, ahora más tacaño, no quiere compartir su dinero con ella; luego ella muere al dar a luz a Fred. Belle le deja libre de su compromiso con ella porque sus condiciones matrimoniales son demasiado duras: es más bien un contrato comercial que un compromiso matrimonial, y así se acaba la oportunidad de Scrooge de ser feliz.

Aparece el fantasma número dos como un hombre gigantesco: El Fantasma de la Navidad Presente viene a mostrarle la felicidad que hay en compartir. Le lleva por la ciudad hasta casa de Fred, volando por encima de las cabezas de los felices compradores. Scrooge aprende una lección cuando oye que los invitados de Fred hablan de lo avaro que es. Luego una visita al Hospital le deja sorprendido por la pobreza de los niños, y por último, en la casa de Bob Cratchit siente vergüenza por la frugal comida de la familia, y de la neumonía que sufre Tim.

El tercer Espíritu –una figura encapuchada—emerge para mostrar a Scrooge el futuro que le espera: Tim ha muerto y también Scrooge, pero a nadie le preocupa el viejo avaro. El Hospital de Beneficencia se siente aliviado porque su deuda será transferida a alguien menos cruel. Scrooge está horrorizado por ese torbellino de imágenes de pesadilla y quiere cambiar lo que ve.

De vuelta al presente Scrooge despierta la mañana de Navidad agradecido de seguir vivo. Sabe que ha recibido un aviso ¿pero, cómo puede cambiar? Gabriel ve venir la oportunidad y llama su atención a la carta de Belle. Scrooge manda un enorme pavo a la casa de Bob Cratchit y busca a Belle, prometiendo enmendarse y ayudar en lo que pueda. Al día siguiente en el trabajo promete cuadriplicar el mísero sueldo de Bob Cratchit.

Dickens concluye su narración con la entusiasta ovación de Boston, diciendo al público que Tiny Tim sobrevive después de todo y que Gabriel se traslada de Londres al Nuevo Mundo.

Fuente: labutaca.net

Cuento de navidad, Charles DickensSocialTwist Tell-a-Friend

0 Deja un comentario: