29 agosto 2009

¡Es dulce! ¡Qué ilusión!



¿Por qué nos gustan las cosas dulces?

Los azúcares son el estímulo natural primario del sabor dulce en la naturaleza. Prácticamente a todos los mamíferos les gusta el azúcar.

Podemos examinar las reacciones humanas al sabor dulce desde muy pronto en el desarrollo. A De Snoo (1937) le llamó la atención que los fetos beban el fluido amniótico. Para que los fetos bebieran más fluido amniótico agregó sacarina al fluido. Este experimento notable demostró que los receptores del gusto funcionan ya antes del nacimiento, algo que ha sido estudiado ahora ampliamente en otras especies.

Demostró, además, que nos gusta el sabor dulce desde antes del nacimiento. ¿Han evolucionado nuestros sistemas que perciben la dulzura para conseguir que los azúcares que nos son útiles nos produzcan sabores dulces intensos, mientras que son menos dulces los que no son tan útiles? La molécula del azúcar más importante desde el punto biológico es la glucosa. Esta molécula proporciona una fuente importante de energía al organismo y es la única que el cerebro puede utilizar para conseguir energía.

Las calorías que consumimos proceden de tres categorías distintas de macro nutrientes: carbohidratos (que abarcan el azucar y almidones), las proteínas y grasas. Para averiguar cómo podemos detectar estos nutrientes, tenemos que distinguir entre gusto y olfato.

Al tomar alimentos o bebidas, entran en contacto con las papilas gustativas de la lengua y paladar. Producen las sensaciones dulce, salado, agrio o amargo. Al mismo tiempo, los productos volátiles de los alimentos y bebidas ascienden por las cavidades bucal y nasal hasta llegar finalmente a los receptores olfativos situados debajo de los ojos.

Las numerosas sensaciones olfativas cualitativamente distintas, que podemos experimentar, determinan gran parte de la experiencia sensorial al comer. O sea, mientras comemos, saboreamos y olemos los alimentos. A esta sensación mixta la denominamos "aroma", y localizamos la percepción en la boca.

Creemos que la situamos en la boca debido a la sensación del tacto. Las sensaciones del gusto, en vez de limitarse a las papilas gustativas, abarcan más bien todas las zonas con las que alimentos o bebidas entran en contacto dentro de la boca. Por lo tanto, al beber y comer, las sensaciones del sabor parece que proceden de toda la superficie interior de la boca, aunque las papilas gustativas ocupan exclusivamente ciertos lugares determinados. La explicación se debe a que el cerebro utiliza la sensación del tacto para localizar las sensaciones gustativas.

ANATOMÍA DEL SENTIDO DEL GUSTO

Papilas que realizan funciones variadas recubren la lengua y producen ese aspecto granulado. Aunque las papilas filiformes son más numerosas no contienen terminales gustativas.

La distribución de las papilas fungiformes es más densa en la punta de la lengua, (la parte delantera de la lengua contribuye en un porcentaje, sumamente elevado, de todas las reacciones de las terminales nerviosas gustativas) además de los bordes de la lengua.

Las papilas foliadas constan de una serie de pliegues en los bordes posteriores de la lengua. Podemos ver las papilas foliadas en la base de la lengua. Las papilas circunvaladas (rodeadas de un borde) son estructuras circulares de mayor tamaño en la parte posterior de la lengua.

Fuente: www.riedel.com
Más información: www.zonagratuita.com

¡Es dulce! ¡Qué ilusión!SocialTwist Tell-a-Friend

0 Deja un comentario: