16 junio 2009

¿Cuánto cuesta un traje espacial?


Los modernos trajes espaciales que visten los astronautas que participan en las misiones de transbordadores espaciales llegan a costar cada uno aproximadamente 10,4 millones de dólares, es decir, unos 10 millones de euros. La NASA se gastó en la confección de los primeros 43 trajes espaciales y 13 sistemas de subsistencia 166 millones de euros. Su desorbitado precio está justificado. Los trajes espaciales utilizados en la actualidad constan de una pieza interior y otra exterior, así como de un sistema autónomo que vigila las constantes vitales.

Los astronautas salen al espacio para arreglar un satélite, hacer un experimento científico, o construir la estación espacial.

Para salir de la estación espacial al exterior, el astronauta necesita llevar un traje muy especial para protegerse de las temperaturas extremas, de la falta de oxígeno y del daño que le podrían cauar los rayos del sol. El traje espacial les protege de las condiciones exteriores que suelen ser fatales (calor, frío, radiación electromagnética ultravioleta, ausencia de presión atmosférica…). Sin la presencia de la atmósfera terrestre para filtrar la luz solar, el lado del traje espacial que está frente al sol puede alcanzar temperaturas de hasta 121°C, mientras que el otro lado, expuesto a la oscuridad, puede llegar a –157°C.

Los trajes están elaborados en distintos tejidos. La parte exterior, conocida como prenda térmica micrometeroide (TMG) está compuesta por siete capas. La más exterior está realizada con material reflectante de color blanco. En su interior, hay varias capas de un material que les protege contra el fuego y los desgarros producidos por el impacto de micro-meteroides, que a la velocidad que van, pueden producir perforaciones en el traje. En la parte interior se encuentra la prenda de enfriamiento por líquido y de ventilación (LCVG) que consiste en una capa de spandex, o Lycra, y tubos flexibles en contacto con el cuerpo, por los que circula agua, para evitar las pérdidas de calor.

La ropa interior cuenta con unos 91 metros de tubitos de agua permiten que la temperatura de su cuerpo sea normal.

Los trajes espaciales están compuestos por varias piezas que se ajustan unas a otras. Las perneras consisten en unos pantalones constituidos por varias partes unidas por articulaciones para mejorar el movimiento, incluyendo las botas y un anillo a nivel de la cintura, ajustable. Los astronautas cuentan con un “calzoncillo” realizado en un material muy absorbente que les proporciona protección higiénica. También llevan un arnés eléctrico EMU, que cuenta con un sistema de comunicaciones y una serie de instrumentos médicos.

Sobre el EMU se acopla la parte del tronco, un chaleco rígido de fibra de cristal con anillos para conectar los brazos y el casco. A él se conectan, en la parte delantera, el tubo de agua para la refrigeración y los conductos de gases de ventilación y respiración. En su espalda se fija el sistema primario de apoyo vital o mochila, que proporciona el aire que respira el astronauta, y la presurización del traje, una presión alrededor del cuerpo que permite que los fluidos corporales siempre estén en estado líquido. También permite al astronauta alcanzar el vehículo espacial en caso de pequeñas roturas o microperforaciones, que podrían llegar a romper tejidos frágiles, como los tímpanos y los vasos o capilares, como consecuencia de la inflamación. La falta de oxígeno en el cerebro provocaría la inconsciencia del astronauta en menos de 15 segundos. En el interior de este armazón se fija con velcro un depósito de líquido que proporciona bebida al astronauta mediante una boquilla.

Los brazos tienen dos partes unidas por una articulación para permitir mayor movimiento. En la parte inferior se conectan los guantes hechos a medida para cada astronauta. Cada astronauta tiene su par de guantes personal.

En su traje el astronauta tiene micrófono y altavoz para poder escuchar y hablar con el resto del equipo, con los otros que han salido al espacio, con los que se han quedado en la estación y a veces directamente con los que están en la Tierra.

Los astronautas se colocan un gorro de teflón y nylon que incluye el sistema de comunicaciones con auriculares y micrófono. Sobre éste se sitúa el casco del traje, que consta de un armazón transparente resistente a impactos, una almohadilla de ventilación y una válvula de purgado. A su vez, sobre éste se fija el visor extravehicular, que sirve de atenuador de luz y calor, gracias a un recubrimiento especial que le convierte en un espejo el cual refelja las ondas electromagnéticas. También está diseñado para proteger de impactos de micrometeroides e impactos accidentales. Cuenta con una visera adicional para mayor protección contra resplandores.

En su mochila, lleva agua, un generador y también oxígeno para respirar.

Los movimientos con este traje son duros y cansan mucho; una salida el espacio no suele durar nunca más de seis horas.

Una de las prioridades de los trajes que se están desarrollando en la actualidad es la reducción de peso (el actual tiene una masa de 124 kilogramos). Estos trajes son sumamente incómodos, no por el peso que en el espacio es nulo (cero G), sino por su voluminosidad y dificultad de manipulación a causa del elevado número de componentes. Alrededor del 75% de la energía gastada por un astronauta se pierde en "luchar" contra su propio traje.

Para más seguridad, el astronauta puede agarrarse a la estación, y también está sujeto con un cable. De no ser por esto, el pobre astronauta podría perderse flotando para siempre en el espacio...

Más información:
www.esa.int
www.muyinteresante.es
blogs.que.es

¿Cuánto cuesta un traje espacial?SocialTwist Tell-a-Friend

1 Deja un comentario:

Anónimo dijo...

Graaaaaaaacias soy uno de ellos
(L)