23 diciembre 2008

Historia de los periódicos

La prensa es el conjunto de publicaciones impresas en papel, de tirada periódica, destinadas principalmente a difundir información, en especial sobre la actualidad, pero también para entretenimiento (cómics y pasatiempos). La prensa diaria se distingue por la impresión en papel barato, al contrario que las revistas, ilustradas a color e impresas en mejor papel. Hay diarios nacionales y diarios locales.

El periódico, tal como hoy lo conocemos, nació en Inglaterra, en el siglo XVIII. Pero con anterioridad a esta fecha, existieron otras formas de comunicación social.

Para conocer la historia del diario, debemos remontarnos a épocas muy antiguas. A pesar de que sabemos que en todas las civilizaciones la oralidad siempre fue anterior a la escritura (surgida esta útlima alrededor del año 3500 aC.), ya durante la Edad Antigua, una vez impuesta la letra escrita, fueron utilizados distintos tipos de soportes para transmitir noticias: cortezas de árbol, varas de madera, papiros, pergaminos, etc. En la Roma antigua existían distintos medios de información pública: las Actas públicas o Actas del pueblo consistían en una serie de tablones expuestos en los muros del palacio imperial o en el foro, en los que se recogían los últimos y más importantes acontecimientos sucedidos en el Imperio. Los "subrostani" se ganaban la vida vendiendo noticias o fabricando informaciones sensacionalistas y sin sentido. Hacia la Edad Media, la práctica escrita pasó a manos de los monjes en los monasterios mediante la técnica manuscrita en códices, pero dado que estos manuscritos eran accesible sólo para unos pocos se los solía leer en voz alta para difundir su contenido. En la Edad Media surgieron los mercaderes de noticias que redactaban los avisos, también llamados folios a mano. Consistían en cuatro páginas escritas a mano, que no llevaban título ni firma, con la fecha y el nombre de la ciudad en que se redactaban. Se vendían en los puertos y ofrecían informaciones del mediterráneo oriental (lugar en que se desarrollaba la actividad bélica de las cruzadas), y recogían noticias fque traían marineros y peregrinos. Estos avisos tuvieron un gran éxito y enseguida fueron censurados por las autoridades de toda Europa. También nacieron en torno a los puertos los Price-courrents que daban informaciones sobre los precios de las mercancías en el mercado internacional, los horarios de los barcos, etc.

En el siglo XV, con la invención de la imprenta, los avisos y price-courrents dejaron de hacerse manuscritos y se imprimieron. Aparecieron otras publicaciones periódicas nuevas: los ocasionales informaban de un hecho excepcional como lo fueron los de Cristóbal Colón, contando el descubrimiento de América. Pronto comenzaron a ser publicados por los gobiernos, que los utilizaron como medio de propaganda. Tenían formato de libro y portada ilustrada.

Las relaciones eran publicaciones de periodicidad semestral, coincidían con las dos ferias anuales de editoriales y libreros, que tenían lugar en la ciudad de Frankfurt. Recogían los principales acontecimientos ocurridos en Europa durante los seis meses que separaban una feria de otra.

En el siglo XVI se siguen publicando avisos, ocasionales, relaciones... y aparece un nuevo tipo de publicación: los canards, iguales que los ocasionales pero de contenido más popular: trataban temas sensacionalistas: monstruos, milagros, con una explicación siempre religiosa.

Desde 1609 empiezan a publicarse las gacetas con periodicidad semanal. Al principio eran impresas por editores privados, pero enseguida quedaron bajo la protección de los Estados Absolutos que las utilizaron como medio de propaganda de la monarquía. Las gacetas más famosas fueron las francesas: La Gazette, Le Journal des Savants, y Le Mercure Galan, todas ellas del siglo XVII. Estas publicaciones tuvieron gran influencia en España, donde fueron imitadas en el siglo XVIII. La primera española fue la Gaceta de Madrid, de 1661.

El primer periódico difundido no con un fin económico sino informativo fue impreso en 1609 en Francia, titulado Aviso Relation Order Zeitung. Uno de los primeros periódicos diarios, o al cual se les atribuye su génesis, fue el Dailly Courant (Inglaterra, 1702). Podemos mencionar también, otro diarios como: Le Journal (París - 1777), The Times (Inglaterra – 1785) y Gaceta (México – 1792).



En realidad, el periódico en estos momentos surge en principio como una herramienta muy precaria, mediante la cual se difundían las ideas de los burgueses durante Revolución Francesa. A pesar de que este medio de consumo fuera popular, no todos los ciudadanos sabían leer ni contaban con el dinero para comprarlo. Años después, fue censurado por el Rey, quien se oponía a la difusión de ideales que pudiera poner en juego su gobierno. Tras la Revolución Francesa se produjo en toda Europa una reacción conservadora y se impuso de nuevo el absolutismo de manera que los periódicos liberales tuvieron que dirigir sus esfuerzos a luchar contra él. Estas publicaciones, de clara tendencia política, defendían la libertad de expresión y ejercieron una importante labor en las revoluciones liberales que tuvieron lugar en 1830 y 1848. Fueron creadoras de opinión pública, y fermento de las instituciones democráticas. Tras el triunfo del liberalismo, todos los países occidentales reconocieron (hacia 1881) la libertad de expresión y dictaron leyes de prensa.

Desde fines del siglo XVIII y cada vez más durante el siglo XIX, la prensa periódica cumple la función de elemento motor en el cambio de los medios impresos. A la cabeza del movimiento, en Inglaterra, la difusión anual de sus publicaciones pasó de nueve millones y medio a treinta millones en solo cincuenta años. Las potencias continentales, con algún retardo. Poco a poco surgieron las revistas mensuales, encabezadas sobre todo por Raevue des Mondes y La Revue de París. En este contexto, el “inventor” de la prensa periódica moderna, Girardi, proclamaba: “Cuando el pueblo es soberano es decente que el soberano sepa leer. Por unas pocas monedas vamos a darle una educación.” Cabe destacar que este lema estaba apoyado en las ideas de Fraternidad, Libertad e Igualdad de la Revolución Francesa y en la gran importancia que adquirió la educación durante el período neoclásico o de la Iluminación. Dos años después fundó La Presse cuya suscripción de 40 francos no cubría el precio del costo del diario. Pero con una difusión que por eso mismo aumenta, la diferencia fue pagada con creces por los anuncios publicitarios. La existencia de un público de consumidores justifica la especulación hecha sobre el mercado de la publicidad y la lógica iniciada por Girardi y empieza a ser implementada a lo largo de todo el siglo.

Todavía en 1836 uno de sus competidores, también en busca de especulaciones felices, lanza Le Siècle fundado sobre los mismos principios que Le Presse pero que vuelve a innovar con un folletín en 1835, incluyendo mayor publicidad.

En 1884, Otto Mergenthaler inventa la máquina del linotipo, que moldeaba líneas enteras de letras con plomo caliente. Este invento inició toda una época de trabajo que duró casi un siglo.

Las técnicas empiezan a perfeccionarse para sustentar la difusión masiva, a menor costo, y en mayor tiempo. Ya en 1962, el diario Los Angeles Times empezó a acelerar sus linotipos con cintas perforadas de computadoras, después de automatizar la alineación y el texto en columnas. En 1973, la corporación Harris introdujo terminales de corrección electrónicos que entregaban tiras de tipo sobre películas fijadoras de letra ("letra fría" que reemplazó a la "letra caliente" de los linotipos).

Durante el siglo XIX se pueden diferenciar dos bloques de medios informativos:
- La prensa política: caracterizada por la utilización de los medios como vehículo de transmisión de una ideología.
- La prensa informativa: que evolucionará hacia la prensa de masas del siglo XX y cuyo objetivo inmediato es el beneficio económico.

Se puede decir que a mediados y finales del siglo XIX también surgieron las agencias de noticias y las de publicidad, que el desarrollo del ferrocarril favoreció la rápida difusión de los periódicos, y que el telégrafo fue utilizado por las agencias de noticias para difundir informaciones. Se impuso así un "nuevo periodismo", en el que los mensajes debían de ser claros, concisos y objetivos.
No solo introdujeron innovaciones técnicas sino que también mejoraron los métodos de recogida de noticias y los sistemas de distribución. A ello contribuyeron, como decimos, la mecanización de la imprenta, las mejoras en la fabricación del papel y la tinta, la extensión del ferrocarril, etc. Nuevos hombres de negocio con una mentalidad moderna crearon empresas informativas rentables, como el periódico The Times que apareció tempranamente en 1785.
Y fue a finales del siglo XIX que nació en Londres el primer dominical: el Weekly Meseger, fundado en 1796 por Jon Bell, impresor de larga experiencia. Estos periódicos, cuya finalidad era el entretenimiento, contenían narraciones de crímenes y aventuras escandalosas, relatos novelescos de literatura popular, parecidas a las de los viejos canards, páginas de pasatiempos (juegos, crucigramas), humor escrito o grabado, etc. todo ello en un lenguaje asequible a un público poco habituado a leer. Los dominicales acostumbraron a la lectura a las clases bajas, hicieron posible el surgimiento de la literatura popular de los siglos XIX y XX y crearon el mercado de la gran prensa de masas.
Apareció un gran número de periódicos: de élite para las clases sociales altas, de gran calidad y elevado precio; populares, más baratos y sensacionalistas, para las clases más bajas; y radicales: periódicos políticos dirigidos al proletariado.
Esto dio lugar a la aparición de un importante público lector entre las clases populares que favoreció el desarrollo de las empresas informativas las cuales empezaron a obtener grandes beneficios.

En torno a esta fecha los distintos países occidentales organizan su estructura informativa en torno a las agencias nacionales de noticias las cuales mantienen estrechas relaciones con los gobiernos y surten de información a los periódicos. Bajo ese predominio de las agencias, todos los medios atienden a los mismos temas.

El nacimiento de las agencias de noticias provocó algunos cambios en la información que se han mantenido hasta nuestros días: el establecimiento de la red telegráfica mundial dio como resultado la ubicuidad informativa y la tendencia a la uniformidad propias de la información del siglo XX. El telégrafo colaboró también al culto a la objetividad informativa.

Así en los últimos años del siglo XIX y primeros del XX, surge en EE.UU y algunos países de Europa una nueva generación de periódicos el llamado "new journalisme" o nuevo periodismo, cuyo ejemplo paradigmático fue The World, de Pulitzer. Son los primeros periódicos de masas. Aumentan espectacularmente su tirada, incluyen muchas páginas de publicidad, se establecen en grandes edificios y obtienen unos beneficios insospechados hasta entonces.

Cualitativamente estos periódicos abandonan las viejas fórmulas y se atribuyen nuevas funciones en la sociedad del siglo XX. Se convierten en bienes de uso y consumo. Se venden a bajo precio y ofrecen a sus lectores un producto atractivo y bien acabado. Su presencia reiterada en la sociedad los convierte en instrumentos de gran influencia. Ese exceso de poder les va a permitir provocar manipulaciones de todo tipo. Surge en este contexto la prensa amarilla, cuyo máximo representante fue Hearst, con su diario The New York Journal. Aunque esta fórmula acabó fracasando, muchos de sus aspectos formales y de contenido han llegado hasta los medios impresos de nuestros días. Los grandes beneficios económicos que obtuvieron estos primeros periódicos de masas los convirtieron en eje de poderosos monopolios informativos (Pulitzer, Hearst, RCA, CBS)

Como reacción al amarillismo surgieron también en esta misma época periódicos de élite de información general cuyo modelo fue el New York Times, diario que creó un nuevo modo de hacer periodismo, basado en la documentación exhaustiva y el análisis de los hechos. A este modelo responden también Le Figaro en Francia, el Frankfurter Zeitung en Alemania, Il Corriere de la Sera en Italia y El Imparcial y El Liberal en España.

El futuro de los periódicos, predice una lenta disminución en muchos países desarrollados debido a la creciente competición de televisión e Internet. Debe decirse, sin embargo, que frente a los medios audiovisuales, la prensa escrita presenta la ventaja de dar más detalles sobre las noticias y de informar normalmente desde otra perspectiva sobre los acontecimientos. Bajo esta concepción, muchos diarios británicos de hoja grande están cambiando al formato tabloide, ya que esto parece atraer a lectores más jóvenes. Por otro lado, gracias al progreso tecnológico, varios periódicos pueden ser difundidos mundialmente por Internet, o imprimirse directamente en el país de destino.

En la actualidad el poder de los medios masivos de comunicación es un tema muy habitual y que despierta grandes polémicas. A partir de la gran ola de invenciones del siglo XVIII somos testigos de una gran aceleración tecnológica respecto de siglos anteriores. Mientras que ciento cincuenta años distancian la invención de la imprenta en relación al periódico, hoy suceden sólo días para pasar de un invento a otro. Las competencias crecen día a día y la vertiginosidad del tiempo se acelera conjuntamente con el avance tecnológico. Pero esta problemática empieza a gestarse tiempo atrás, cuando la consolidación, aceptación y accesibilidad en la cultura de los primeros medios de comunicación, impulsan al hombre del siglo XIX a cuestionarse los efectos e influencias que dichos medios generan -o no- en la sociedad. Y en esto el periódico tiene un rol protagónico.

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