08 diciembre 2008

El pequeño emperador Puyi

Puyi

El infante Puyi, hijo celestial de la China, fue el último emperador de la China que ocupó el trono manchú de la Ciudad Prohibida de Beijing, envuelto en su atuendo amarillo, color prohibido para el resto de los ciudadanos chinos. Los manchúes eran un pueblo nómada originario de Manchuria al nordeste de China que en 1644 habían conquistado la China. Puyi no era por tanto chino, sino manchú. Los manchúes nunca se integraron a la China. Mantenían su propio idioma y costumbres, vivían aparte y se casaban entre sí. Puyi subió al trono a los 3 años de edad, momento en que es separado de su madre, para suceder a su tío Guangxu y a la anciana emperatriz Tzu Hsi o Cuxi, y pasar a ser adorado por 500 millones de personas como una divinidad bajo la regencia de su padre, el príncipe Chun. Se encargaban de él muchas mujeres y toda la corte. Puyi fue el último emperador de la dinastía chino-manchú de los Qing nacido en Pekín el 2 de febrero de 1906 y fallecido en la misma ciudad el 17 de octubre de 1967.
Interminables filas de eunucos y cortesanos de palacio se inclinaban a su paso hasta tocar el suelo con la frente. La vida de todos dependía de su voluntad. Poseía una enorme fortuna y una familia y entre 200 y 300 funcionarios.
Cuando Puyi nació, la dinastía Qing atravesaba serias dificultades. China había sido dominada por las potencias extranjeras, en su mayoría occidentales. El país estaba regido por la emperatriz madre Tzu Hsi, tras haber encarcelado al emperador nominal, Kuang Hsu, por conspirar contra ella. En su lecho de muerte la emperatriz nombró a Puyi, el hijo del hermano del emperador encarcelado, para que se convirtiera en el heredero, y para asegurarse de que el actual emperador no interfiriera en sus planes. En 1911 una rebelión obligó al príncipe Chun a abdicar la regencia, mientras el general chino Yuan Shik Kai tomaba las riendas del gobierno.
Esperaba iniciar su propia dinastía y sugirió que Puyi debía abdicar. El Gran Consejo manchú accedió a ello y el 12 de febrero de 1912, el emperador con cinco años de edad renunció a su trono pero continuó viviendo en la Ciudad Prohibida y fue tratado con enorme respeto.
La Ciudad Prohibida se encontraba ubicada en la Plaza de Tiannamen en Beijing. El pueblo tenía prohibido entrar en la ciudad, rodeada por murallas de 11 metros de alto y un foso. Construida entre 1406 y 1420 por los emperadores Ming, dispone de los palacios de 24 emperadores, así como terrazas de mármol blanco y jardines y santuarios que ocupan una extensión de 150 hectáreas. Las paredes de la ciudad son rojas y la techumbre es dorada, los colores de la corte imperial. A pesar de que Puyi ya no era emperador, todo el mundo se inclinaba y le rendía pleitesía. Su madre auténtica solía discutir con las concubinas sobre cómo había que educar a Puyi. Tras una de esas discusiones tragó opio y falleció. Por aquel entonces Puyi tenía 13 años. Su padre, el príncipe Chung, lo visitaba cada dos meses y nunca permanecía con él más de dos minutos.
Los eunucos también trataban a Puyi con gran formalidad. Dentro de la Ciudad Prohibida, iba siempre acompañado por una enorme procesión. No podía darse un paseo sin que su comitiva le siguiera con comida, medicinas y ropas. No tenía un horario fijo de comida. Cuando quería comer ordenaba "que traigan las viandas" y de inmediato los eunucos instalaban seis mesas llenas de comida. Cuando se encontraba de mal humor, ordenaba que los eunucos fueran azotados en su presencia. En una ocasión, ya adulto, ordenó que azotaran a un niño por haber intentado huir. El niño murió.

En 1917, cuando Puyi contaba 9 años de edad, un señor de la guerra llamado Chang Hsun decidió reinstaurarle en el trono. El ejército de Chang puso a Beijing bajo sitio y Puyi publicó un edicto anunciando que volvía a ser emperador. Los líderes del gobierno republicano acusaron a los monárquicos de utilizar a Puyi como títere, lo cual, era cierto.

Seis días después de la restauración, un aeroplano arrojó tres bombas sobre la Ciudad Prohibida. Se trató del primer bombardeo aéreo en la historia de China. Puyi se encontraba dando clase cuando escuchó las explosiones. Más tarde afirmó que "estaba tan aterrorizado que me temblaba todo el cuerpo y las caras de mis tutores palidecieron". Luego pudo escucharse el sonido de armas de fuego que se aproximaban a la Ciudad Prohibida. Puyi volvió a perder el trono.


Detalle de la Ciudad Prohibida

Puyi recibió una educación con muchos altibajos. Estudió a los clásicos, Historia y poesía, pero no aprendió nada de Matemáticas, Geografía o ciencias. Sus clases eran en chino y manchú. A los 13 años comenzó a estudiar inglés. Los manchúes todavía albergaban esperanzas de restaurarlo en el trono y deseaban que mantuviera contacto con las potencias occidentales, por si pudieran ayudarles a alcanzar su objetivo. Contactaron entonces con un oficial de alto rango de la Oficina Colonial inglesa. Se llamaba Reginald Johnston. En realidad no era un profesor: su auténtica labor consistió en actuar de intermediario entre Puyi y el Gobierno británico. No obstante, sí ayudó a Puyi a hablar inglés; él y el niño se convirtieron en estrechos amigos. Puyi resultó profundamente influenciado por Johnston y desarrolló una fascinación por todo lo occidental. Le pidió que le ayudara a escoger un nombre en inglés. El oficial le entregó una lista con nombres de monarcas británicos y Puyi eligió el de Henry: por ese motivo en las enciclopedias el último emperador de China aparece como Henry Puyi. Johnston fue el primero en notar que Puyi necesitaba gafas. Los consejeros de Puyi mostraron su desacuerdo al considerar unas lentes como algo demasiado occidental para un emperador chino. Sin embargo, Puyi no les hizo caso y utilizó gafas durante el resto de su vida.

A medida que Puyi aprendía más sobre el mundo, cayó en la cuenta de que se hallaba prisionero en la Ciudad Prohibida. A los 15 años intentó escapar sobornando a los guardias apostados a la puerta. Cogieron su dinero y a continuación le traicionaron. Nunca logró salir fuera de las murallas.
A los 16 años los consejeros le dijeron que era hora de que escogiese esposa y pusieron delante de él el listado. Pero la mujer que Puyi escogió les pareció demasiado fea y tuvo que escoger otra a la que llamaban Elizabeth. Nunca tuvieron hijos.
En 1924, la Ciudad Prohibida fue rodeada nuevamente por el ejército de otro señor de la guerra, Feng Yu-Hsiang, que no tenía intención de reinstaurar a Puyi en el trono. Puyi fue obligado a abandonar la Ciudad Prohibida por primera vez desde que se convirtiera en emperador. Se llevó consigo su sello imperial y una maleta repleta de piedras preciosas.

El adolescente ex emperador viajó en limusina hasta la mansión de su padre, el príncipe Chung. Una vez allí, uno de los hombres de Feng le llamó "señor Puyi". Por primera vez en su vida fue tratado como un ciudadano normal, y eso le encantó. "Como emperador, jamás disfruté de la libertad. Ahora he descubierto mi libertad", exclamó. Sin embargo, seguía siendo un prisionero y no había descartado su sueño de recuperar el trono. Al poco tiempo, Johnston le ayudó a escapar hasta la delegación japonesa.

Las esposas y séquito de Puyi se reunieron con él en la sede diplomática japonesa en Beijing. Más tarde se trasladaron a Tientsiu, en la costa china, donde los japoneses disfrutaban de un amplio poder. Puyi alquiló una mansión donde quedó establecida su corte, y permaneció ahí durante años, mientras conspiraba para recuperar el trono.


Manchuria

Tientsin era una ciudad cosmopolita y tanto Puyi como su esposa Elizabeth tenían una ajetreada vida social aunque la relación entre ellos era muy fría.
En 1931, el Ejército japonés invadió Manchuria. Puyi estaba encantado. Aceptó su oferta de introducirle clandestinamente. Vestido con el uniforme de oficial japonés fue llevado a un río donde aguardaba un barco que, sin él saberlo, estaba listo para explotar en caso de que fuera capturado por los chinos. Pero consiguió llegar a alta mar sano y salvo. Allí fue recogido por un buque japonés que le llevó a Manchuria.

Más tarde, Elizabeth se reunió con él, pero ella y Puyi pasaban muy poco tiempo juntos. Con el paso del tiempo, la emperatriz se convirtió en adicta al opio, y enfermó. Los japoneses crearon un nuevo estado en Manchuria llamado Manchukuo y convirtieron a Puyi en jefe del gobierno. No fue hasta 1934 cuando los japoneses aceptaron convertir a Puyi en emperador de Manchukuo. Pero no era más que un títere que tenía muy poco que decir, incluso en el plano de su vida personal. Los japoneses presionaban a Puyi y a su hermano para que se casaran con mujeres japonesas.
Durante la II Guerra Mundial, Japón convirtió a Manchuria en una base industrial-militar. Hacia el final de la contienda, los soviéticos invadieron Manchuria. Una vez más, Puyi huyó de su palacio sólo con una maleta llena de joyas y un sello imperial. Se retiró con su familia y séquito a una pequeña localidad.

Cuando supo que Japón se había rendido, abdicó. Más tarde, Manchuria volvió bajo la administración china.

Los soviéticos le dijeron a Puyi que sería enviado a Japón y que podía escoger a ocho personas para que le acompañaran. Seleccionó a su hermano, tres nietos, dos cuñados, un médico y un sirviente. Abandonó a sus esposas y nunca más volvió a ver a Elizabeth. La bella emperatriz opiómana murió a los 40 años de edad en una prisión china.

Puyi y su comitiva no fueron llevados al Japón tal como se les prometió. Volaron a la Unión Soviética y fueron mantenidos bajo arresto domiciliario. A Puyi se le trató muy bien. Al parecer, las autoridades soviéticas pensaban que más tarde el ex emperador podría ser de utilidad a la URSS (Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, ya desaparecida, actual Rusia). En 1946 fue llevado a Tokio para testificar contra los criminales de guerra japoneses que habían sido sus aliados. Insistió en que no había actuado con libertad en Manchukuo, sino como un títere. Después del proceso judicial pasó cuatro años más bajo custodia soviética. En esa época se aficionó a la jardinería.

Por fin, en 1950, los soviéticos cedieron el control de Puyi. Fue obligado a abandonar su agradable villa en Rusia y regresar a China, donde inmediatamente lo condujeron a un campo de prisioneros donde permaneció durante 9 años. Durmió en una celda junto con otros prisioneros, se hacía su propia cama, realizaba todo tipo de labores y logró superar un constante lavado de cerebro. Los comunistas le obligaron a traicionar sus costumbres budistas matando moscas y ratones. Puyi siguió mansamente las exigencias de sus captores, sabiendo que tenía que hacer todo lo que le ordenaran si quería mantener la esperanza de ser liberado algún día. Al cabo de un tiempo entregó voluntariamente su sello imperial al Gobierno comunista.

En diciembre de 1959 fue finalmente liberado. Tenía 53 años. La Ciudad Prohibida ya estaba abierta al público y el ex emperador la visitó en calidad de ciudadano de a pie.

Pero Puyi todavía era un títere. El Gobierno chino lo envió a trabajar a los jardines del Instituto Botánico de la Academia de las Ciencias. Se le mantuvo ocupado realizando apariciones públicas en nombre del gobierno y obtuvo cargos gubernamentales. Animado por las autoridades escribió su autobiografía. En 1962, Mao Zedong organizó la boda de Puyi con Li Shu-hsien, miembro del Partido Comunista. Por primera vez en la Historia, un emperador manchú se casaba con una mujer china. Puyi también escribió su autobigrafía con la ayuda de su hermano y fue llevada al cine por el director de cine Bertolucci como "El último emperador".

Cuando Puyi murió en 1967, en medio del vendaval desatado por la "revolución cultural" impulsada por Mao, se rumoreó que había sido asesinado por los revolucionarios. El hecho es que posiblemente muriera de cáncer. El informe oficial indica que sufría un cáncer renal, uremia y anemia cardíaca. China continúa hoy siendo comunista y parece poco probable que vuelva a instaurarse la monarquía.

Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/El_%C3%BAltimo_emperador
http://www.elmundo.es/magazine/m1/textos/emperador1.html
Imágenes
http://es.wikipedia.org/wiki/Imagen:Xuantong.jpg
http://tertuliaenelcampo.blogspot.com

El pequeño emperador PuyiSocialTwist Tell-a-Friend

0 Deja un comentario: