25 diciembre 2008

Cuentos con luz propia

Por Graciela Pérez Aguilar

«Los discípulos le preguntaron al maestro:
—¿Por qué siempre nos cuentas cuentos pero nunca nos explicas su significado?
Y el maestro les respondió:
—¿Les gustaría que alguien les ofreciera fruta y la masticara antes de dársela?»

Este relato budista pertenece a una vasta tradición de cuentos breves, a menudo muy antiguos y que han sido utilizados para transmitir ciertas enseñanzas que se podrían inscribir en el orden de la sabiduría. Aún hoy, son cuentos que nos producen un resplandor interno al ser leídos o escuchados. Cuentos que nos dejan pensando. Cuentos que, a veces, recordamos en situaciones difíciles y pueden alumbrarnos algún camino diferente. Cuentos que sobreviven en el tiempo y ha llegado hasta nosotros por vía oral o por recopilaciones escritas. En suma, cuentos con luz propia.

Moralina vs. sabiduría
Una función no siempre explicitada (ni aceptada) de la literatura es la de enseñarnos cosas acerca de la vida y del cómo vivir. Pero existe una vasta tradición de cuentos cuya principal función es, precisamente, ésa. No se trata de cuentos con moralina, como los de Perrault con su "Caperucita Roja", ni de fábulas con moraleja, como las de Esopo. No proponen "pequeñas lecciones de adaptación a la vida en sociedad" sino que presentan de un modo inmediato ciertas leyes generales que hacen a una sabiduría muy profunda. Han sido transmitidos oralmente o por escrito, igual que los cuentos populares y con la misma genuidad pero con el fin de "desplegar, en quien los lee o los escucha, la visión de un mundo diferente".

Para leer más: Imaginaria

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2 Deja un comentario:

Graciela Pérez Aguilar dijo...

Muchas gracias por difundir mi artículo de la revista Imaginaria. Como creo que estos cuentos tienen que estar al alcance de todos, los he recopilado en un blog llamado también "Cuentos con luz propia", cuya dirección es http://cuentosconluzpropia.blogspot.com/

Espero que a tu osada niña de diez años le gusten y los disfrute.

Un saludo muy cordial.

lk dijo...

gracias, a ti Graciela por dejárnmelo incluir. tu artículo me ha parecido de lo más apropiado y coincide con lo que yo pienso. vistaremos tu blog, segurísimo.