31 octubre 2008

¿Qué nota musical tienes en mente?


Es muy posible que la historia de las notas musicales se remonte casi al origen mismo del lenguaje humano.

Toda la música que existe se encuentra compuesta por unidades individuales de sonido que se caracterizan por una frecuencia determinada. La música no es otra cosa que la combinación en el tiempo de una gran cantidad de sonidos.

Como ha sucedido con la escritura, muy pronto surgió la necesidad de escribir la música para que pudiera ser recordada, transmitida y producida por otros. Una nota musical es por lo tanto el símbolo que nos remite a un sonido dentro de una composición musical.

El canto gregoriano o canto llano, de origen romano, es el canto oficial de la liturgia usado en la iglesia católica. Se desarrolló en la alta Edad Media y es una de las más elevadas formas de música religiosa que se conocen. Este canto se atribuye a San Gregorio Magno. Después de que su forma fuera establecida por el Papa Gregorio I a finales del siglo VI, se reformó a inicios del siglo XVII y una vez más a finales del XIX, antes de que el Papa Pío X decretara en 1903 la vuelta a las fuentes más primitivas de que se dispusiera. La labor de estudiar y recuperar estas fuentes fue llevada a cabo por un grupo de monjes benedictinos de la abadía Solesmes, en Francia.

Los cantos gregorianos se cantaban a capella, sin acompañamiento instrumental, mientras que la mayoría de los cantos profanos iban siempre acompañados por algún instrumento.

La mayoría de las notaciones musicales conocidas tuvieron su origen en las letras de los diferentes alfabetos y en los acentos gramaticales.

En el sistema musical occidental existen 7 notas musicales. Estas son: la - si - do - re - mi - fa - sol.

Aunque popularmente se cree que las notas se empiezan a contar por do, esto no es del todo correcto. Lo que empieza por do es la escala diatónica (o mayor) que es considerada la escala "madre". El verdadero orden natural de las notas empieza por lo que se llama el la central que tiene una frecuencia de onda de 440Hz, frecuencia que fue establecida por ultima vez en el siglo XVIII.
Estas 7 notas existen en todos los instrumentos occidentales.

Fue el monje Güido D'Arezzo —considerado el padre de la notación musical— quien elaboró una aproximación a la notación actual, al asignar nombres a las notas —excepto a la séptima nota, si, que entonces era considerada un tono diabólico (diábulus in música)— el llamado “hexacordo”, que correspondería a nuestra octava actual, utilizando para ello las sílabas iniciales de los versos del célebre himno en latín dedicado a San Juan Bautista Ut queant laxis Resonare fibris y desarrollar la notación dentro de un patrón de cuatro líneas (tetragrama), y no una sobre una sola linea como se venía haciendo. Güido también impulsó la enseñanza del canto, así como un tímido inicio de polifonía mediante el uso de las armonías básicas. Estudió en el monocordio inventado por Pitágoras.

Este himno dedicado a San Juan Bautista, denominado "Ut queant laxix" del monje benedictino friulano Pablo el Diácono tenía la particularidad de que cada frase musical empezaba con una nota superior a la que antecedía:

Ut queant laxix
Resonare fibris
Mire gestorum
Famuli toutum
Solve polluti
Labili reatum
Sancte Ioanes.

Su traducción es:

Para que
puedan cantar
de los milagros
los siervos tuyos
a pleno pulmón
San Juan
disuelve los pecados
labios impuros

Mucho más tarde, a finales del siglo XVI, fue redescubierta por Anselmo de Flandes la séptima nota, que recibió el nombre de si (de Sancte Ioannes, o San Juan), y en el siglo XVII el francés Giovan Battista Doni cambió el nombre de la nota ut dificil de pronunciar en el solfeo y ut se convirtio en do, que es la primer sílaba de su apellido Doni o por dominus (Señor). En Francia se sigue utilizando la nota ut, aunque para el solfeo se usa el monosílabo "do" para evitar la complejidad que provoca la letra "t".

También se añadió una quinta línea a las cuatro que se utilizaban para escribir música, llegando a la forma en que hoy lo conocemos, llamada pentagrama.

En occidente las notas se hallan en relación de tonos y semitonos. En Oriente en cambio existen espacios sonoros más pequeños que los semitonos, llamados microtonos y que a nuestros oídos, es muy difícil de detectar. En India, las notas (swara) se llaman sa, re, ga, ma, pa, da y ni.

En el sistema musical occidental el semitono es la menor distancia sonora existente entre dos notas. En la guitarra equivale a la distancia que hay entre un traste y el siguiente o anterior. El tono equivale a dos semitonos.

Guido de Arezzo (Guido d’Arezzo, en italiano) fue un monje benedictino, que nació en Arezzo (Toscana) entre 991 y 995 y falleció en Avellano después del año 1033. También era conocido como Güido Aretinus o Güido Mónaco (el monje Guido).

Su obra Micrologus fue el segundo tratado sobre música con mayor difusión en la Edad Media. Güido pasó sus primeros años de estudio en la abadía de Pomposa, en la costa adriática, cerca de Ferrara. Durante su estancia Güido se percató de la dificultad de los cantantes para recordar los cantos gregorianos, e inventó un método para enseñar a los cantantes a aprender los cantos en poco tiempo. Este método pronto se hizo famoso en todo el norte de Italia. Pronto se vio obligado a marcharse a Arezzo, ciudad que no contaba con abadía, pero sí con un numeroso grupo de cantantes con falta de aprendizaje.

Fue en su estancia en Arezzo, que Güido desarrolló las nuevas técnicas de enseñanza, incluyendo el tetragrama (tetra = cuatro), precursor del pentagrama (penta = cinco) griego, y la escala diatónica.

Como hemos dicho, Guido de Arezzo es también el responsable de los nombres de las notas musicales: en la Edad Media, las notas se denominaban por medio de las primeras letras del alfabeto: A, B, C, D, E, F, G (comenzando por la actual nota la).
Güido de Arezzo denominó a su nuevo sistema de entonación "solmización", y más tarde, "solfeo". Los países donde no llegaron los músicos latinos siguieron con el antiguo sistema de las letras del alfabeto, tal es el caso de los países anglosajones, Alemania, los países escandinavos, etc.

Inicialmente la notación musical servía como ayuda a la memoria para quien ya tenía una idea acerca de cómo debía sonar. No se pretendía que la notación fuera "científicamente" precisa. El concepto de que se puede cantar una melodía solo leyendo correctamente la música (sin necesidad de haberla escuchado anteriormente) es algo relativamente muy nuevo.

Por otra parte, se trataba de una notación cuya finalidad era más la de indicar el carácter expresivo para resaltar las sutilezas de la expresión vocal que la de indicar la altura de las notas melódicas.
El tetragrama —cuatro líneas— de Güido constaba de una línea amarilla sería ut (posteriormente se convirtió en do) y una línea roja indicaría fa; esto daría origen más tarde a la noción de las claves.

Ya en el Renacimiento, para Leonardo Da Vinci, que tocó todas las ramas del arte, las preferidas fueron siempre la música y la pintura, a las que consideraba “hermanas”. Se sabe que entre sus libros preferidos estaba “El Arte de la Música”, el tratado escrito hacia el año 1025 por Güido d’Arezzo.

Como había recogido Güido d’Arezzo en sus obras, la correspondencia entre longitud e intervalo musical es básica, como ya había consignado el filósofo griego Pitágoras que fue quien tradujo a notas musicales las diferentes longitudes de una cuerda en su monocordio, estableciendo las armonías de las leyes matemáticas y las proporciones por las que se ha regido nuestra música occidental, y haciendo que la música fuera para la cultura griega la esencia de la filosofía. Así la entendió Leonardo y así la habían entendido los grandes sabios de Egipto, de cuya cultura bebieron los griegos.

Decía Ficino, un importante estudioso y filósofo renacentista, en una carta a su amigo Francesco Musano: No te sorprendas, Francesco, de que combinemos la medicina y la lira con el estudio de la teología. (...) El cuerpo es en verdad curado por los remedios de la medicina, pero el alma, que es vapor aéreo de la sangre y ligamen entre cuerpo y espíritu, se templa y alimenta por olores, sonidos y canción. (...) Para los sacerdotes egipcios, medicina, música y misterios eran uno y el mismo estudio. ¡Ojalá pudiéramos dominar este arte natural egipcio con tanto éxito como tesón ponemos en ello!

Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/Benedictino
http://html.rincondelvago.com/canto-gregoriano_6.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Guido_de_Arezzo
http://interletras.com/canticum/notacion.html
http://www.elmundo.es/ladh/numero42/silos.html
http://bitakora.arrosasarea.org/page/21/
http://www.mejodes.com/2008/05/la-historia-de-las-notas-musicales.html
http://teoriadelamusica.blogspot.com/2006/05/las-notas-musicales.html
http://www.ethernaldark.net/Foro/showthread.php?t=4109
http://es.wikipedia.org/wiki/Nota_musical
http://www.mailxmail.com/curso/vida/
http://www.laserena.nueva-acropolis.cl/index.php?Itemid=55&id=56&option=com_content&task=view

¿Qué nota musical tienes en mente?SocialTwist Tell-a-Friend

0 Deja un comentario: