15 octubre 2008

Baches, bochos, bichos y buches

Sales a la calle y te encuentras con que todas las aceras están levantadas y valladas. "Cuidado. Hombres trabajando". Las taladradoras te taladran los oídos, y un montón de hombres vestidos con monos azules o grises pala y pico en mano no dejan de escarbar y remover el asfalto y las baldosas y levantar polvo. ¿Qué buscarán? ¿Qué estarán por instalar? Nunca lo sabremos.
El asunto es dejar las calles repletas de baches y que tú no puedas caminar sin tropezarte con algún obstáculo. Las calles parecen realmente laberintos de tuberías, cascotes y maquinaria pesada. Si no te cuidas metes la pata o te pierdes entre el montón de barrotes. "No, por aquí, señora", te indican los buenos hombres. Los andamios pueden ser un peligro, sobre todo para las madres que van tirando de un cochecito y los trepadores.

Lo de los bochos... es algo distinto. Un bocho, en "argentino", es un sabelotodo. Uno de esos que viven en la escuela con la mano alzada porque se saben todas las respuestas antes de que la maestra haya hecho la pregunta. No siempre usan gafas. No siempre son feos ni gordos ni altos ni bajos. Puede que sean verdaderos geniecillos o niños superdotados que a veces se aburren un poco en la escuela porque van siempre muy adelantados. A veces te "soplan" si tú no te sabes algún resultado. Pero a veces no colaboran. De cualquier manera ahí están y hay que respetarlos e incluso, si se dejan, quererlos. Al fin y al cabo estudiar mucho nunca viene mal, ¿verdad?

Y en cuanto a los bichos. Hay de todo. A mí algunos me dan repeluz. Otros me parecen simpáticos. Suelen ser muy pequeñitos y están expuestos a numerosos peligros. ¡Imagínate la cantidad de pares de zapatos y demás monstruosidades que deben sortear! Si te agachas y los miras de cerca ves cuán laboriosos son. Hay hormigas por ejemplo que cargan entre varias con huesos de aceitunas, hojas inmensas y ramas para llevarlos al hormiguero. ¿Para qué les servirá todo eso?, te preguntas. Es un hazaña de titanes. O las telas de araña... ¡todo un arte!

Los buches por su parte son una tarea para el cuarto de baño. Bebes un sorbo del líquido verde o azul de enjuague bucal, o agua con una cucharadita de bicarbonato de sodio si te duele la garganta, y lo empujas para aquí y para allí de moflete a moflete apretando bien los labios para que no se te escape ni gota aunque un poco duele. También lo puedes llevar hacia atrás rozando la garganta y hacer unas gárgaras, pero sin tragar. Ojo. Al acabar la gárgara o el buche, escupe.

Baches, bochos, bichos y buchesSocialTwist Tell-a-Friend

0 Deja un comentario: