15 abril 2008

Click en el cerebro: a dormir

El cerebro como ya hemos dicho es un asunto complejo. De hecho, comienza a formarse en el feto, mucho antes del nacimiento. Ese periodo del crecimiento del cerebro es muy delicado.
Sin embargo, y finalmente, por lo general, el cerebro humano se desarrolla correctamente como el resto de nuestros órganos, y de manera muy parecida en todos nosotros.
El cerebro está dividido o formado por muchas partes con distintas funciones, pero que interactúan o se comunican unas con otras. Funciona como un todo. Aun así, a causa de un golpe, una enfermedad o de una malformación, alguna de esas partes puede no estar activa. Sencillamente no responde. A pesar de ello el resto del cerebro continuará funcionando pero de una manera distinta y la persona puede presentar diferentes problemas en su manera de pensar, de percibir las cosas, de recordar, de sentir, de dormir, de hablar y de actuar. Algunos problemas tienen que ver con los neurotransmisores (la transmisión de sustancias químicas de una neurona a otra), ya sea porque hay un exceso de uno o demasiado poco de otro.
En las figuras que os cuelgo a continuación podéis ver algunas de las partes del cerebro. Son gráficos muy simplificados, pero para empezar no están mal.



Ahora bien, ¿cómo y dónde se producen los sueños?
Hoy se sabe que el sueño tiene dos etapas: una etapa sin movimientos rápidos de los ojos (sueño no REM) que se divide a su vez en cuatro etapas, y una etapa con movimientos rápidos de los ojos (sueño REM). El movimiento de los ojos los podéis ver perfectamente en la persona que está soñando. El sueño REM es la etapa en la que soñamos. Durante la fase de sueño REM todos los músculos de nuestro cuerpo se paralizan, a excepción de los músculos oculares y el diafragma.
Estas dos etapas se alternan cada 90 minutos aproximadamente. Una persona con sueño normal tiene usualmente de cuatro a cinco ciclos de sueño REM y de sueño no REM en una noche.
Cuando estamos durmiendo no somos concientes de que lo estamos. Antes se creía que si estando despiertos no recibíamos suficiente estimulación sensorial del entorno (voces, sonidos, olores, estímulos visuales y táctiles), caeríamos dormidos. Pero ahora se sabe que eso no es así. Hay una zona del cerebro que se denomina sistema reticular que es la que hace que el cerebro se mantenga activo. Los estímulos del exterior no tienen nada que ver con el hecho de que nos durmamos o estemos despiertos. El sueño se produce, por lo tanto, por la menor actividad del sistema reticular que a su vez está regulado por una especie de reloj interno que tenemos en otra zona del cerebro: el hipotálamo. Tanto los humanos como los demás mamíferos estamos regulados por ese reloj interno, pero también por los ciclos noche-día y por las fases de sueño REM y no REM.




Imágenes: Monografías.com
Los cambios que tienen lugar en el sistema reticular provocan a su vez cambios en las funciones de la parte superior del cerebro. La parte inferior del cerebro y las partes interiores del cerebro cumplen una importante función en los ciclos REM-no REM. La parte superior del cerebro y las partes internas juegan un papel importante en la información que se produce durante el sueño (las imágenes del sueño, a veces lo que hablamos o escuchamos durante el sueño). El sueño REM parece que se produce cerca de la región denominada protuberancia.
Es decir, cuando nos vamos a dormir el cerebro se desactiva, se vuelve insensible a lo que ocurre en el exterior, y nos relajamos. Pero luego ocurre algo extraño: mientras un sistema de neurotransmisores se paraliza, otro se vuelve hiperactivo y varias zonas del cerebro se activan a su vez; el cuerpo queda rígido, y comenzamos a soñar. Si despertamos a una persona en ese momento podrá relatarnos sus sueños con mucho detalle. En la parte del cerebro llamada protuberancia existen grandes neuronas que extienden sus filamentos (axones, dendritas) hacia diversas partes del cerebro (entre ellas la corteza visual y los centros motores). Estas macrocélulas o macroneuronas están inactivas cuando estamos despiertos, poco activas durante el sueño lento o no REM, y muy activas durante la etapa de sueño REM: no paran de chispear durante los sueños. Pero existen además otras zonas del cerebro que interactúan con estas macrocélulas. Éstas disparan un tipo de neurotransmisor que se llama acetilcolina. La mayor o menor actividad de estas macrocélulas depende de esas otras zonas del cerebro que transmiten otro tipo de neurotransmisor, la noradrenalina. Si despertamos a una persona durante la fase no REM no podrá deciernos nada acerca de sus sueños porque no ha estado soñando. Durante la fase no REM solemos movernos más en la cama, cambiar de postura, podemos incluso llegar a percibir sonidos o luces, del exterior, y despertarnos, pero no soñamos. Durante la fase REM, en cambio, es realmente como si una computadora apagada continuara funcionando, produciendo sueños. El cerebro no está menos activo que si estuviésemos caminando o haciendo cosas, pero está completamente o casi completamente desconectado de lo que ocurre en el mundo exterior.

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2 Deja un comentario:

Anónimo dijo...

Muyy bueno =)

Lileka dijo...

gracias, anónimo!