04 febrero 2008

De la Academia de Platón a la Universidad

La Academia de Platón, por Rafel Sanzio
Museo Vaticano

En 2005 la Universidad ha cumplido novecientos diecisiete años desde su fundación en el 1088 en la ciudad italiana de Bolonia. Con ello se convierte en la institución superior de enseñanza más longeva de las conocidas por la Historia, superando a la mítica Academia, fundada por Platón en el 387 a.C. y cerrada por Justiniano en el 529 d.C.
Si tomamos como fecha de fundación de la Academia platónica el año 387 a.C. y como fecha de cierre de la misma por Justiniano el año 529 d.C, el tiempo transcurrido entre ambos eventos asciende a 916 años. Por otro lado, si datamos la fundación de la Universidad de Bolonia (primera Universidad de la historia) en el año 1088, el tiempo transcurrido desde entonces hasta 2005 asciende a 917 años.
En el año 387 a.C., a la vuelta de su primer viaje a Sicilia, compró Platón unos terrenos en las afueras de Atenas y fundó allí su escuela, la Academia. Según nos cuenta Diógenes Laercio, Platón “volvió a Atenas, y habitó en la Academia, la cual es un gimnasio suburbano con arboledas, llamada así por cierto héroe nombrado Academo... Antes se llamaba Ecademia, no Academia”. El sitio donde se ubicó la escuela era un parque arbolado, plantado de olivos, situado al Noroeste de Atenas.
Era éste un lugar sagrado desde antiguo, dedicado a Atenea y a otros dioses, entre ellos al héroe Akademos, de donde le viene el nombre. Platón compró allí una casa y un huerto, supuestamente con el dinero de su rescate, pues en su primer viaje a Siracusa, el tirano Dionisio el Viejo, enemistado con Platón, le había embarcado en una nave que se dirigía a Atenas, pero dando órdenes secretas para que se le desembarcase en Egina, que estaba en guerra con Atenas, de modo que allí el filósofo fue vendido como esclavo. Su amigo Enníceris lo compró, devolviéndole la libertad, pero luego éste no quiso aceptar la devolución del dinero del rescate que le ofrecía Platón. De esta forma, ese dinero fue destinado a la compra de las instalaciones que servirían de escuela platónica durante siglos.
Platón dedicó la escuela a las Musas y a Apolo (Mouseion). La escuela tenía un huerto, aulas para clases y debates y un gimnasio. El fin de la institución era mejorar a los hombres por medio del conocimiento, así como la formación de sabios, consejeros políticos e incluso de posibles gobernantes. Además de las clases y seminarios de Platón, éste solía invitar a otros científicos, como ocurrió con el matemático y astrónomo Eudoxo de Cnido, que participó en un debate sobre la teoría de las ideas. Las conferencias solían celebrarse en el gimnasio y algunas tenían carácter público.
Las enseñanzas impartidas eran seguramente las que el propio Platón expone en su obra la República, es decir: una parte de la enseñanza estaría referida al mundo sensible (la ciencia natural); otra parte al estudio de las matemáticas, dentro de la cual se incluían la teoría de la música (harmonía) y la astronomía, y finalmente la más avanzada era la parte que se dedicaba al estudio de la dialéctica, por la que se alcanzaba el conocimiento intuitivo de las ideas. Un fin importante de esta educación era el arte del buen gobierno o el asesoramiento a los gobernantes.
El régimen de la Academia incluía también, entre otros rituales, la celebración de comidas en común, en las que se servían alimentos sanos y cuyo centro era la conversación filosófica.
A partir de la muerte de Platón (347 a.C.) la historia de su escuela pasa por varias etapas: 1) El platonismo antiguo, que comprende las diversas fases de la Academia: la antigua, la media y la nueva, llegando a prolongarse esta última hasta la “quinta Academia”. 2) En segundo lugar, el platonismo medio, que es un período transitorio. 3) Finalmente, el movimiento neoplatónico, dentro del cual se produce la refundación de la Academia con la Escuela de Atenas. Alguna de estas fases, como ocurre con gran parte del neoplatonismo, no se desarrollan físicamente en la ubicación que le dio Platón a su escuela en la propia Atenas, sino en Alejandría o en Roma o en otras ciudades; pero cuando esto sucede, sigue existiendo aún una continuidad intelectual, que hizo posible la pervivencia de aquella primitiva institución platónica de manera ininterrumpida hasta su cierre decidido por Justiniano.
El cierre de la Escuela fue ordenado por Justiniano en el año 529 en aplicación de un Edicto por el cual se prohibía a los paganos ostentar cargos públicos y, por tanto, también enseñar y dirigir escuelas públicas. El Edicto decía: “Prohibimos que enseñen ninguna doctrina aquéllos que se encuentran afectados por la locura de los impíos paganos” Tras el tratado de paz firmado en el 532 entre Persia y Bizancio, que garantizaba la libertad de pensamiento y de religión para los paganos, algunos sabios regresaron a Occidente, entre ellos Simplicio, comentarista de Aristóteles y de Platón.
Los sabios griegos exiliados en Persia dejaron allí una semilla que poco después, tras la invasión musulmana, fructificaría en un conocimiento directo de los textos de la cultura y de la filosofía griega, entre ellos los de Aristóteles, por parte de los pensadores musulmanes, que luego los transfirieron al mundo cristiano en el siglo XIII.
La Academia platónica fue sin duda el primer modelo de institución académica de enseñanza e investigación, el modelo de lo que siglos más tarde han sido y siguen siendo hoy las Universidades en Europa y en el resto del mundo.

Texto tomado de "La Universidad en su 917º aniversario: de la Academia Platónica al Espacio Europeo de Enseñanza Superior", por José López Hernández y Francisco Manuel García Costa, Universidad de Murcia


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